Nuestra historia
Debido a la difícil situación de la entonces Checoslovaquia socialista, a František Furch le resultaba casi imposible adquirir instrumentos de alta calidad en 1981. Por este motivo, empezó a fabricar guitarras él mismo, una aventura que más tarde dio sus frutos y le granjeó una excelente reputación entre los guitarristas de todo el mundo.
La fundación de la empresa resultó extremadamente arriesgada debido al control estatal; no obstante, Furch fabricó sus primeros modelos ilegalmente en el cuarto de calderos de su casa. Su amor por la artesanía le llevó con el tiempo a construir bajos acústicos y mandolinas, así como otras modificaciones de sus modelos de guitarra.
Gracias a la creciente demanda, Furch pudo establecer con éxito su empresa; las cifras de ventas aumentaron de forma constante y, poco después del proceso de registro oficial, sus instrumentos ya estaban agotados con hasta seis meses de antelación. Sin embargo, la empresa se salvó por los pelos de la insolvencia debido a unas condiciones comerciales poco claras y a decisiones estratégicas disparatadas.
Para superar estos obstáculos, se hicieron las correcciones oportunas y, desde entonces, la empresa ha funcionado sin problemas. A día de hoy, no hay producción en cadena: cada nota se toca cuidadosamente a mano, lo que, según muchos músicos, le da un alma especial.
UDavid Knopfler o Rudolf Schenk (The Scorpions), así como Mick Box (Uriah Heep) y Suzanne Vega, son sólo algunos de los artistas de renombre que hacen suyo un Furch. La excelente reputación de la empresa de František Furch se basa, entre otras cosas, en el uso de materiales de alta calidad como la caoba o el ébano.
Así es como se crean guitarras acústicas con un sonido incomparable, razón por la cual muchos guitarristas afirman que tocar una Furch tiene un efecto inspirador y fomenta la improvisación. Y cualquiera que haya escuchado el sonido de una guitarra así -por ejemplo, "Stairway To Heaven" de Led Zeppelin tocada en una guitarra acústica D-33SR de unos 2000 euros- entenderá por qué algunas canciones tienen que existir en versiones de más de diez minutos de duración.
Todas las guitarras acústicas de Furch
La elección de los músicos más exigentes
Ajustado en el taller especializado
Todas las guitarras Furch se configuran completamente en nuestro taller especializado antes de enviarlas de forma segura. Se ajusta la curvatura del mástil, se ajustan las muescas de la silla y la incrustación del puente. Nos aseguramos de que los instrumentos sean muy fáciles de tocar. Estaremos encantados de tener en cuenta sus preferencias a la hora de configurar la guitarra acústica Furch. Le invitamos a contactarnos después de realizar su pedido.